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miércoles, 29 de junio de 2011

Capacidad de resolución

Alfonso Aguiló


       Las personalidades tímidas, vacilantes, inseguras, suspiran siempre por tener a su lado dictadores, aunque a veces se revistan de la modesta apariencia de consejeros. ¿Qué debo hacer?, preguntan siempre, con la esperanza de que una receta les libre de cualquier decisión personal. No quieren decidir, no quieren arriesgar, se les hace insoportable la responsabilidad.
        Otros son excesivamente razonadores y se ahogan en la perplejidad. Tienen miedo a la realidad. Son individuos que retrasan siempre sus decisiones, porque les paraliza su ansia de seguridad y su terror a asumir riesgos. Siempre les parece que aún no han reflexionado suficientemente.
        Quizá son personas que fueron educadas con excesiva dureza, o con excesiva blandura, que sufrirán mucho en su vida a consecuencia de ese apocamiento de carácter. Es como si hubieran quedado heridas en el núcleo de su personalidad, con unas heridas que sangrarán por mucho tiempo, y que harán difícil asumir el riesgo de sus decisiones personales y superar el desánimo de posibles frustraciones.
        Una buena formación del carácter ha de fomentar tanto las decisiones rápidas como la reflexión, la libertad como la responsabilidad, la pasión como el juicio.
        El verdadero consejero, el verdadero educador, jamás debe dejarse seducir por esa especie de compasión que le llevaría a limitarse a prescribir acciones, recetar criterios e imponer conductas. Educar exige ayudar al perplejo a reconocer su verdadero problema, dejándole luego la responsabilidad de tomar él mismo sus decisiones.
        Para no quedarse habitualmente paralizados ante la duda, para no tirar la toalla a la primera dificultad, para no cambiar inmediatamente de objetivo en cuanto este se presenta costoso, para todo eso, es preciso educar y educarse en un ambiente de cierta resolución ante los habituales problemas de la vida.
        Para lograrlo, es preciso fortalecer la voluntad, imponerse el cumplimiento de actos que a uno le cuestan, obligarse a decidir a un plazo determinado, no sustraerse a la realidad, por dura que sea. Así, poco a poco, la voluntad indecisa se irá consolidando.
        Se trata de una cuestión importante, porque la vida de cualquier persona requiere ordinariamente una considerable capacidad de decisión. No hay que olvidar que –como dice J. R. Ayllón–, el gobierno más difícil es el gobierno de uno mismo, que supone colocar y mantener la razón en el vértice de una pirámide donde se amontonan libertades, deberes, responsabilidades, sentimientos, afinidades, deseos, aficiones, e incluso manías y rarezas. Una especie de circo nada fácil de gobernar, sobre todo para las personas indecisas.

domingo, 19 de junio de 2011

Ser y parecer por el vestido




CRISTINA ABAD CADENAS | 14 JUNIO 2011, en Aceprensa



En esas ocasiones en que la calma social se ve sacudida por el drama de las agresiones sexuales, suele haber alguna persona –varón casi siempre– que cuestiona si no será la mujer la que provoca con su forma de vestir el abuso de fuerza del hombre. Y con frecuencia se oye la respuesta de voces feministas que consideran machista tal ocurrencia.
Desde hace meses, algunas de esas protestas se han unido en el movimiento SlutWalk, surgido a raíz de la recomendación de un policía de Toronto, durante una conferencia en la Universidad de Leyes de York celebrada a principios de año, de “evitar vestirse como una fulana” para alejar el peligro de un asalto sexual. El movimiento, cuyo nombre significa literalmente “la marcha de las fulanas”, se ha extendido por Canadá, París, Londres, México y otras capitales, con la ayuda de las redes sociales. Y su argumento es: "no es no" y un vestido no significa "sí". "Que no me digan cómo debo vestirme, que le digan al agresor que no viole".

Es posible que el comentario del agente Michael Sanguinetti esté fuera de lugar. La misión de la policía es mantener el orden público, la seguridad de los ciudadanos, y garantizar el cumplimento de la ley. Y no se puede afirmar con propiedad que una falda corta o un escote alteren el orden público. Hace años que el delito de escándalo dejó de estar vigente en las sociedades occidentales. Ver cómo el peso de la ley cae sobre mujeres de algunos países de Oriente Medio, no por llevar ropa corta, sino por el mero hecho de prescindir del velo o del burka, se nos antoja intolerable e injusto.

El vestido dice algo

Sin embargo, hay algo en todo esto que roza el sentido común. Vestimos, no sólo para protegernos del frío, vestimos para expresarnos, para sentirnos reconocidos, para sabernos parte del grupo. Por la ropa y la actitud identificamos a un hippie, a un trendy, a un gótico, a un rastafari. Ningún yuppie de Manhattan acudiría a un consejo de administración con una cresta en la cabeza y pulseras de pinchos en las muñecas. Como tampoco acudiría en traje de baño. La apariencia suele coincidir con la realidad y cada modo de vestir tiene su lugar y su momento.

En otro orden de cosas, estos días ha entrado en vigor una ordenanza municipal en Barcelona que prohíbe que las personas vayan totalmente desnudas, casi desnudas o en traje de baño u otra prenda de ropa similar por la calle o los espacios públicos no autorizados, bajo pena de multa. Y en el Estado de Texas otra ley impide la subida al transporte público de personas que lleven pantalones bajos que dejen ver las nalgas o la ropa interior. “Súbetelos o búscate una alternativa”, se puede leer en los carteles colgados en las paradas del autobús.

Hasta hace poco, también reconocíamos por su forma de vestir a una mujer cuyo propósito era provocar el apetito sexual de un hombre, ofrecerle sus servicios y cobrar por ello. La elección de las prendas estaba dirigida a despertar la pulsión instintiva del hombre. Hoy, determinadas propuestas de la moda hacen difícil distinguir a una prostituta de una chica que no lo es: minifalda ceñida, escote pronunciado, plataformas, pose insinuante…

Difícil distinguir

Ciertamente el acoso, el maltrato, la violación, son delitos abominables, y el hombre no es un animal que se guíe por la ley de estímulo-respuesta, tiene raciocinio, voluntad y conciencia. Sin embargo, es lógico pensar que vistiendo de forma similar a una prostituta una mujer se pone en peligro de atraer a hombres que demandan esa actividad, o a depredadores habituales, o, al menos, permite al varón concluir que el objetivo que la mujer pretende con ese reclamo es el favor sexual, cuando quizá no lo es. La situación cobra tintes más dramáticos cuando se trata de una menor.

Por otra parte, la promiscuidad en determinados ambientes, no sólo por parte del hombre sino también de la mujer, y la cacareada libertad sexual, no hace extraño ni inusual que se busquen relaciones ocasionales, lo que dificulta distinguir
a una chica digamos normal, de una prostituta, más allá de la frecuencia con que cambian de pareja y el cobro del servicio.

Junto a esto, resulta curioso que algunos grupos feministas alcen airados la voz ante la injusta identificación de un tipo de féminas con otro por la forma de vestir, o ante la presentación de la mujer como objeto sexual en la publicidad, mientras piden el reconocimiento público de la prostitución como un trabajo digno con derecho a la seguridad social, y el título de trabajadora del sexo para quien lo ejerce. No debería parecer tan insultante.

En el fondo, lo que subyace bajo reacciones como la de movimiento SlutWalk no es la indignación por la asimilación con estas mujeres. Es sencillamente la negación a que se reconozca la existencia de alguna diferencia entre hombre y mujer, por ejemplo, que en la mujer predomina la emotividad y en el hombre la pulsión que le llevaría al equívoco en el mejor de los casos.

Por mucho que se niegue, por mucho que digan “un vestido no significa sí y yo decido sobre mi cuerpo” hay una cosa cierta. Desde que se ejerce la “profesión más antigua de la tierra”, las prostitutas han basado su poder de atracción en el vestir, y con frecuencia han sufrido, por desgracia, la fuerza bruta de muchos de los hombres a los que atraían, al margen de ser muy dueñas de su cuerpo.

Por muchos motivos, en el ejercicio de las relaciones sociales, a las mujeres no nos conviene utilizar sus mismas armas, si no queremos obtener parecidos resultados.

miércoles, 15 de junio de 2011

Células embrionarias que no proceden de embriones

Publicado en ABC digital

 El olvido de la dimensión personal, reduciéndolo a su dimensión material, no sólo hace daño a la naturaleza del ser humano, sino que perjudica y ralentiza enormemente los avances de la ciencia.

Shinya Yamanaka, director del centro iPS de Kioto, fue el investigador que puso fin a la polémica por la utilización de embriones en tratamientos médicos. Halló una alternativa ética y la ciencia dio un salto de los que marcan historia


Cuando media humanidad debatía sobre la conveniencia de legalizar la clonación y destruir embriones para utilizar sus células madre, Shinya Yamanaka demostró que insertando cuatro genes podía transformar una célula de la piel en una que se comportara como si fuera embrionaria. Ese nuevo tipo celular, que llamó iPS, era el punto de partida para generar en el laboratorio neuronas, células musculares, cardiacas... para reparar cualquier órgano dañado y tratar enfermedades incurables. Fue un avance revolucionario que le ha merecido el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA. El galardón lo recibe hoy en Madrid.
—Se formó como cirujano ortopédico, ¿por qué abandonó el bisturí por los ratones de laboratorio?
—Porque no era tan buen cirujano y aunque lo hubiera sido nunca hubiera podido ayudar a tantas personas con enfermedades incurables como las lesiones medulares o el alzhéimer. La investigación básica era el camino.
—¿Fue la medicina regenerativa siempre su objetivo?
—Llegué por casualidad. Cuando empecé a trabajar en el laboratorio hacía algo diferente, pero tuve unos resultados inesperados que me obligaron a cambiar mi trabajo. Luego conseguí otros resultados no esperados y acabé dedicándome a las células madre.
—Dicen que al observar al microscopio un embrión, le pareció ver a su hija y por eso decidió buscar una alternativa a las células embrionarias ¿es cierto?
—Sí, es verdad. Mis hijas me hicieron pensar en que había que buscar otra vía para evitar la destrucción de embriones. Pero no estoy en contra de la utilización de células embrionarias. Si fuera la única forma de ayudar a personas enfermas, las utilizaría.
—Su trabajo revolucionó la medicina regenerativa. Cuando vio lo conseguido, ¿cuál fue su reacción?
—No sé si debemos hablar de revolución. Esperamos que nuestras nuevas iPS sustituyan a las células embrionarias, aunque necesitamos confirmarlo.
—Y en ese «momento eureka», al menos se le aceleraría el corazón
—Sí, exactamente eso fue lo que ocurrió. Estábamos muy sorprendidos porque habíamos empezado este proyecto diez años antes y no contábamos con tener resultados antes de 30.
—¿Estamos más cerca de aplicar su estrategia en pacientes?
—Mucho más cerca. La eficacia de la generación de las células iPS es ahora mucho mejor que hace cinco años.
«Al mirar un embrión al microscopio veía a mis hijas»
ÓSCAR DEL POZO 
—¿Y también más segura? Se temía que su aplicación pudiera conllevar un mayor riesgo de cáncer
—Para ser sincero, el riesgo aún no es cero, aunque comparado con lo que teníamos hace cinco años hemos avanzado mucho. Se ha sustituido un oncogén utilizado en el proceso que podría provocar el desarrollo de un cáncer. Será imposible llegar al cien por cien de seguridad. Lo haremos lo mejor que podamos, pero tenemos que estar preparados por si sucede algo imprevisto.
—¿En qué enfermedad están pensando para empezar a probar estas células en pacientes?
—Se quiere empezar a tratar problemas del ojo y la retina, como la degeneración macular. Así se podrá ver lo que ocurre en el ojo desde fuera.
—El ojo también está conectado al cerebro, ¿no es ese un mayor riesgo?
—De alguna manera sí. Pero si vemos unas células malas en la retina después del trasplante es fácil matarlas con láser.
—¿Se tiene ya una fecha para ese primer ensayo clínico?
—Ya hay un grupo en Japón que está a punto de iniciar ensayos clínicos de aquí a tres años para tratar la degeneración macular. Para otras enfermedades se necesitará más tiempo y más aún para que se convierta en un tratamiento generalizado.
—Su tecnología es muy poderosa y no está libre de debates éticos. ¿No necesitaría una regulación que marque los límites de su aplicación?
—Sí, sin duda. A partir de las células iPS se pueden fabricar espermatozoides y óvulos. Después bastaría un tratamiento de fecundación in vitro para crear una vida. Nosotros no estamos pensando en fabricar bebés, queremos entender por qué un hombre y una mujer son estériles y desarrollar nuevos fármacos contra la infertilidad. Las posibilidades son fantásticas, pero necesita una regulación. El gobierno japonés nos permite crear espermatozoides y óvulos para estudiarlos, pero hay un límite claro y se prohíbe la fecundación.

martes, 14 de junio de 2011

Cifras de la Iglesia Católica en España


· 5.141 Centros de enseñanza; 990.774 alumnos. (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año)
· 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año)
· 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; un total de 51.312 camas (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año)
· Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles.)
· Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (del mismo bolsillo)
· Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (¿Imaginan de dónde sale?)
· 365 Centros de reeducación para marginados sociales: ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos; 53.140 personas. (Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro)
· 937 orfanatos; 10.835 niños abandonados. (Ahorran al Estado 100.000 euros por centro)
· El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio
histórico-artístico. (Se ha calculado un ahorro aproximado al Estado de entre 32.000 y 36.000 millones de euros al año)

A todo esto tenemos que sumar que casi la totalidad de personas que trabajan o colaboran con Manos Unidas, Cáritas, etc… son voluntarios 'sin sueldo' (aunque a algunos les extrañe es cierto, hay personas que trabajan por los demás sin pedir a cambio un salario), realizando su labor para ayudar a los demás sin pedir nada a cambio. ¿En cuánto podríamos cuantificar su trabajo?
Esta es la razón por la cual el Estado sigue dando algunas ayudas a la Iglesia Católica, por que le sale muy, pero que muy barato.
Lo asombroso es que nadie (o muy pocos) saben de este ahorro esencial para que la economía española 'vaya bien...'.

Como contrapartida ¿Cuantos comedores para indigentes ha abierto CC.OO.? ¿Cuantos hospitales para enfermos terminales y de SIDA mantiene abiertos UGT? ¿A donde puede ir un necesitado a pedir un bocadillo a la sede del PP? o ¿a la del PSOE? o ¿a la de IU?... Pues todos estos viven de nuestros presupuestos...

lunes, 13 de junio de 2011

Tamara Rojo: 'El guion de 'Cisne negro' es insultante'



El Mundo, 13 junio
"'Cisne negro' es una mala película, tiene todos los clichés posibles. Todos los clichés negativos posibles... Los diálogos son ridículos, las escenas no son creíbles, los personajes son parodias, el conjunto me resulta imposible de ver. Para echarse a temblar...".
Así recuerda Tamara Rojo en las páginas de 'The Guardian' las sensaciones que le dejó la película 'Cisne negro', de Darren Aranofsky, por la que la actriz Natalie Portman se llevó el Oscar a la mejor interpretación femenina del año pasado. Recuerden: la película contaba la historia de una chica con mucha técnica pero poco duende,intentando prosperar en el 'infierno' de la danza. Condiscípulos salvajemente competitivos, madres hiperexigentes y obsesivas, profesores crueles hasta el sadismo, episodios de bulimia recurrentes...
"Sé que hay madres que se planteaban llevar a sus hijos a ballet y han desistido. Puede que, gracias a la película, ahora haya 200 espectadores más intentando comprar entradas para nuestras funciones, pero, a la larga, el ballet va a verse perjudicado", cuenta Rojo.
La asturiana, primera bailarina del Royal Ballet de Londres, se ha tomado personalmente la labor de deshacer la 'contrapropaganda' de 'Cisne negro'. "A todo el mundo le digo que esto no es así y que, si a alguien le quieren hacer trabajar de esa manera, lo que tienen que hacer es salir corriendo. Pero rápido...".
Rojo considera que "es insultante pretender [como hace la película] que alguien se puede convertir en una primera bailarina en 12 meses. Eso es imposible de conseguir. Para mí, es casi insultante, como si me dijeran que lo que he logrado no tiene ningún mérito porque cualquiera puede conseguirlo". La bailarina también desmiente que la bulimia sea un problema exclusivo de la danza. "Sé que hay gente que tiene desórdenes de alimentación. Pero sería interesante saber si el porcentaje es muy diferente al del resto de la sociedad".
La entrevista de 'The Guardian' con Rojo celebra el estreno de una función de 'Romeo y Julieta' que su compañía presentará en el O2 Arena de Londres, ante una audiencia de más de 10.000 espectadores.

sábado, 11 de junio de 2011

Autoestima

 Por Alfonso Aguiló
Como ha señalado Miguel Ángel Martí, a veces parece como si sólo existieran dos tipos de personas: unas que se sobrevaloran, cayendo así en actitudes más o menos engreídas o prepotentes; y otras que se infravaloran, que únicamente son capaces de ver en su personalidad los aspectos negativos y las deficiencias, y con eso su relación con ellos mismos es autodestructiva, se sienten culpables de todos sus fracasos, aunque estos se deban a factores externos, y esto les lleva a una cruel inseguridad, a valorar siempre más la opinión de los otros que la suya propia.
        La falta de autoestima, además, suele conducir a un círculo vicioso de actitudes mentales negativas. Esa persona puede comenzar pensando, por ejemplo, que no será capaz de alcanzar una meta que se ha propuesto, porque tiene la impresión de que rara vez logra lo que se propone. Con esa premisa, se encamina hacia esa meta con talante gris y mortecino, tarde y sin entusiasmo, con más miedo al fracaso que afán de lograr el éxito. Si luego las cosas no salen –y no suelen salir cuando se acometen así–, la experiencia, una vez más, vuelve a reforzar el juicio negativo anterior: de nuevo se ha demostrado que no es posible, que no valgo, que he fallado y que las cosas seguirán igual en el futuro.
        En cambio, cuando alguien aprende a respetarse a sí mismo, y a no compararse dañosa e inútilmente con los demás, tiene entonces mayor facilidad para tomar conciencia de su propia singularidad y dignidad. Es decisivo comprender que cada ser humano posee unas virtualidades propias que sólo él mismo –con la ayuda que sea necesaria– puede llegar a hacer rendir, proponiéndose proyectos y metas a las que se siente llamado y que llenarán de contenido su existencia.
        —¿Y piensas que fomentar la autoestima puede llevar, de alguna manera, a promover un modelo de personalidad narcisista?
        Puede suceder si no se hace adecuadamente. Por eso hay que plantear la autoestima como un sensato y equilibrado afecto por uno mismo, que no tiene por qué conducir al egoísmo ni a la vanidad. La autoestima es respeto a la propia persona, convicción de que cada uno es portador de una alta dignidad como hombre, y comprensión profunda de que cada ser humano es irrepetible y está llamado a realizar en el mundo una tarea que dará sentido a su vida y que nadie puede hacer por él.
        Estimarse a sí mismo es necesario para el propio equilibrio interno, y necesita encontrar su justa medida.
        Quien se sobreestima, lo hace habitualmente a costa de minusvalorar a quienes tiene a su alrededor, que suelen interesarle básicamente como meros servidores o espectadores. También para quien se subestima resulta difícil estimar a los demás, y esto provoca con facilidad conflictos personales en el ámbito de la amistad, la familia o el trabajo. Tanto en un caso como en otro, manifiestan un amor propio destructivo y frustrante.
        —¿Piensas entonces que son compatibles autoestima y humildad?
        Entendidas correctamente, no sólo son compatibles sino que se exigen una a otra. Algunas personas consideran que son excluyentes porque imaginan que la autoestima es una tonta y arrogante sobrevaloración propia, o porque piensan que la humildad es algo tan simple como tener una mala opinión acerca de los propios valores y talentos. La verdadera humildad no es una absurda simulación de falta de cualidades: la humildad no puede violentar la verdad, no está en exaltarse ni en infravalorarse, sino que va unida al conocimiento propio, a la sinceridad, a la sencillez y a la naturalidad.
        —Pero las personas de mucho talento tienen más fácil caer en la vanidad o la egolatría...
        No estoy muy seguro de eso. A veces tengo la impresión de que las actitudes vanidosas o ególatras no son cuestión de mucho o poco talento, sino que son más bien un problema de falta de virtud, educación y sentido común. Es más, podría incluso decirse que las actitudes engreídas revelan, en cierta manera, poca cabeza: porque con todo ese tórrido presumir suyo (casi siempre por talentos que han recibido sin ningún mérito propio) hacen el ridículo y sólo logran producir rechazo en los demás, lo que quizá viene más bien a mostrar que todo ese supuesto talento es bastante escaso.

Este gran penal llamado España


 por José-Fernando Rey Ballesteros
jfernandorey@jfernandorey.es


Soy fumador. Dos palabras que deberían hacerme sentir la hez de la sociedad, asesino en potencia, repugnante insecto, excremento ciudadano, dictador repulsivo y pútrido molestador del prójimo. Es tal la presión social que se ha creado en torno a personas como yo, que están logrando que los fumadores nos veamos acosados por un terrible complejo de culpabilidad. El mismo Estado que obtiene una buena parte de su recaudación vendiéndonos tabaco, nos lo paga tratándonos como a delincuentes consentidos a quienes hay que tener vigilados y a raya. Perdonen la expresión, pero viene a cuento: “además de puta, poner la cama”.

“Hace más daño la tele que la checa”. Se nos escapaba la frase a un amigo y a mí, hace pocos días. La checa, al fin y al cabo, te convertía en mártir, y, al hacerlo, dignificaba tus principios. Pero el lavado de cerebro al que se está sometiendo a la sociedad desde la televisión, los colegios y los poderes públicos está logrando inyectar en los ciudadanos las ideas que al “establishment” le parezcan oportunas, por muy estúpidas que sean. Por de pronto, se ha logrado que cualquier fumador que confiese serlo en público añada, acto seguido, que sabe que el tabaco es pernicioso y que, en el fondo quisiera dejar de fumar. Anoche mismo, tras conocerse los detalles de la nueva ley anti-tabaco que entrará en vigor el próximo dos de enero, un periodista, tras confesarse fumador, añadía que la nueva normativa le parecía magnífica, porque le ayudaría a fumar menos. Ahí tienen, amigos lectores, al fumador acomplejado, humillado y avergonzado que nuestros poderes públicos necesitan para darles la razón. Supongo que ese mismo periodista podría añadir: “me encanta que me frían a impuestos, porque lo merezco; estoy matando a los demás con mi pútrido vicio. Debería estar agradecido por la benevolencia que demuestran nuestras autoridades al no encarcelarme”.

Lo volveré a escribir: soy fumador. No me avergüenzo de ello. Procuro, eso sí, fumar con templanza, porque creo que los placeres, cuando se abusa de ellos, se vuelven cadenas que esclavizan y dejan de reportar satisfacción. Procuro, también, que mi afición al tabaco no perjudique a mis semejantes; no fumo nunca en casa ni coche ajenos si no se me invita a hacerlo, y tampoco fumo en el lugar donde estoy trabajando. Ni siquiera fumo en mi dormitorio, porque el olor a tabaco me molesta cuando duermo. Fumo en la calle, en el salón o en el despacho de mi casa, y, por ahora, en los restaurantes que cuentan con zonas habilitadas para delincuentes y asesinos como yo. A partir del dos de enero, dejaré de visitar los restaurantes, salvo en caso de comidas de trabajo. Pero nunca más acudiré a un restaurante en busca de esparcimiento. Cualquier fumador sabe lo que supone privarse del tabaco después de una buena comida. Y, francamente, estoy dispuesto a sufrir, pero no a pagar por ello.
Lo único que me consuela y me alumbra un rescoldo de esperanza es esa cláusula de la nueva ley según la cual se podrá fumar en centros penitenciarios. Ahí he descubierto la trampa que convierte en inútil toda ley, porque, nos guste o no, España se está convirtiendo en un enorme centro penitenciario poblado por delincuentes y custodiado por guardias de la porra. El cúmulo de prohibiciones con que este Gobierno nos ha asediado ha convertido a la población española en población reclusa sin necesidad de juicio ni condena. ¿Fuma usted? ¡A la cárcel! ¿Conduce usted a 121 kms/h? ¡A la cárcel! ¿Descarga usted música o películas de Internet? ¡A la cárcel! ¿Se le ha ocurrido adornar su centro de enseñanza público con un Belén? ¡A la cárcel! ¿Piensa usted que la homosexualidad es una enfermedad, y su práctica una aberración? ¡A la cárcel! ¿Rotula usted su comercio en español y lo tiene ubicado en Cataluña? ¡A la cárcel! ¿Se le ha ocurrido colgar un crucifijo en las paredes del hospital? ¡A la cárcel! ¡Todos a la cárcel! Y cuidadito, que de guardias están Leyre y Rubalcaba, con SITEL, si descuelgas, te lo graba.
La población reclusa de este enorme penal llamado España debemos estar muy agradecidos, porque estos guardias de la porra son muy benevolentes con nosotros. No nos dejan fumar ni pensar, pero, en cuanto a fornicar… ¡Barra libre! Incluso nos dejan matar, porque, comparado con fumar, matar a un niño en el vientre de su madre es una nadería. Y, ya saben, un preso que puede fornicar y matar siempre es un preso contento.

jueves, 2 de junio de 2011

¿QUÉ SE PUEDE HACER ANTE LA INGENIERÍA SOCIAL DEL GOBIERNO SOCIALISTA?


La realidad es la que es y es lógico que se quieran soluciones inmediatas, claras, eficaces, contundentes, pero eso, hoy por hoy, no es posible
  
      Hace poco me preguntaban en la radio sobre la situación de dos estudiantes a quienes no se les permite pasar a primero de bachiller por no haber cursado Educación para la Ciudadanía. Di mi opinión jurídica y también la extrajurídica. Expuse lo que se presenta, con toda seguridad, como un duro y difícil camino de recursos, impugnaciones... pleitos en definitiva y de resultado incierto, lo que aumenta el desasosiego. En lo extrajurídico hice una serie de consideraciones acerca de cómo podría haberse evitado llegar a esta situación. 

      Muy mal debí de presentar el panorama porque el entrevistador, llevado del inevitable, me reclamaba soluciones ya, inmediatas. De mis palabras deducía —así lo dijo— cierta melancolía, es decir, ese dolor, esa tristeza, estéril ante lo que debió ser y no fue. Lo negué. La realidad es la que es y es lógico que se quieran soluciones inmediatas, claras, eficaces, contundentes, pero eso, hoy por hoy, no es posible. Al día de la fecha este panorama sólo puede clarificarse de la mano de lo que digan dos tribunales, el Constitucional y el de Estrasburgo, o que llegue un cambio de gobierno que mande al trastero todo el andamiaje jurídico que regula esa asignatura. 

      En otra ocasión me ocurrió exactamente lo mismo y en ese caso al interlocutor le sugerí un ejemplo, un ejemplo bélico. Le dije más o menos que en 1940, con casi toda Europa ocupada por los nazis, muchos se preguntarían: ¿Qué podemos hacer? No parecía que Hitler fuese a morir, ni que el Tercer Reich se resquebrajase; alguno podría desear que todos los jerarcas nazis tomasen un avión que acabase desapareciendo en medio de una tormenta. Pero no. Hitler murió unos días antes de la capitulación y los jerarcas o se suicidaron en esos días, o acabaron en el patíbulo, o en la cárcel meses, o años después. Ante una Europa ocupada no existían esas soluciones inmediatas, claras, eficaces, contundentes que me reclamaba el entrevistador; la única solución la dio Churchill en ese famoso discurso: "Sangre, sudor y lágrimas"; triple receta que fue cuádruple pues suele olvidarse que añadió "esfuerzo". Fue en 1940 ante la Cámara de los Comunes, cuando todo era derrota. Estaba todo por ganar y se ganó. 

      Algo parecido ocurre con esas chicas que pueden verse obligadas a repetir y no por haraganear, sino por ejercer un derecho fundamental. Y quien dice esto dice otras situaciones creadas en los últimos años: por ejemplo, ¿qué hacer con la ley del aborto? ¿Y con la de los matrimonios homosexuales? ¿Y con la ley tal o cual?; o en otros aspectos, ¿qué hacer con un Ministerio Fiscal gubernamentalizado? ¿Y con una Justicia ineficaz? Lo deseable serían cambios rápidos, o algo parecido a lo que se hizo en la Segunda República, que en sus primeros momentos revisó toda la obra legislativa de la Dictadura de Primo de Rivera. No sé si llegará, si un cambio de mayoría parlamentaria llevará a revisar la obra legislativa de las últimas legislaturas; habría que hacerlo y exigirlo, pues hay normas que son insalvables en su totalidad y otras que requieren un repaso a conciencia para eliminar innovaciones dañinas y cegar así ciertos focos de los que emana una contaminación persistente. 

      Afortunadamente esas familias no están solas. Si algo hay que agradecer a nuestros actuales gobernantes es que hayan conseguido que vaya cayendo el tópico de que somos un país acomodaticio. Poco a poco va cuajando una masa de pensamiento crítico y mucha gente va despertando. Han logrado que se sienta inquietud ante lo que pasa y nos rodea. Pienso en la situación que había hace unos quince años —por poner una referencia temporal— y creo que no exagero al afirmar que esa anhelada sociedad civil, de la que tanto se habla, va tomando cuerpo. Gracias a esa sociedad, civil esos padres tienen asesoramiento, apoyo y medios, luego no pelean en solitario. 

      Desde luego que aún queda mucho camino por delante hasta que en España se pueda hablar de una sociedad despierta, atenta, crítica y exigente —eso es una sociedad civil—, pero arrastramos una idiosincrasia y algo debe significar que, a diferencia de otros países, en nuestro solar hayan florecido o florezcan dictaduras o actitudes poco amigas de las libertades reales, o que se haya convivido con tanto intervencionismo en lo social y en lo económico. Por lo tanto, nada de melancolías: es que estamos empezando a ir por un camino no precisamente corto.

José Luis Requero (Magistrado) Alacet.org (*) / Almudí

EL GOBIERNO PERSISTE EN SU ATAQUE A LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA

Buena reacción del FSIE ante la actitud del gobierno. Reproduzco, por su interés, la declaración de su secretario general

El Gobierno y el PSOE siguen adelante con su intención de retirar los conciertos educativos a centros de educación diferenciada
      Contraviniendo la propia Ley Orgánica de Educación, por la puerta de atrás mediante una Ley que no ha sido debatida ni consensuada con los representantes de la Comunidad Educativa, el Gobierno inicia el trámite parlamentario de la Ley de Igualdad de Trato.

Entre sus artículos han “colado” que los colegios de educación diferenciada no pueden recibir fondos públicos, conciertos educativos, porque discriminan por razón de sexo.

Una vez más este Gobierno y los partidos que le apoyan atentan claramente contra las libertades. En este caso contra la libertad de elección de los padres del centro educativo que consideran más adecuado para sus hijos.

Reiteradas Sentencias del Tribunal Supremo, la ratificación por parte de España de la resolución de la UNESCO que literalmente dice que los centros de educación diferenciada no suponen discriminación por razón de sexo, la propia LOE que permite la concertación de estos colegios, … Nada de todo esto parece suficiente para evitar que se vaya a cometer un atropello de enormes dimensiones.

Ahora la intención es acabar con los colegios que ofrecen este tipo de enseñanza que, además de ser elegida voluntariamente por las familias, obtiene de sus alumnos unos buenos resultados académicos lejos del enorme fracaso escolar que tiene nuestro país.

FSIE denuncia que ahora son este tipo de centros los que quieren cerrar, después veremos cómo se atacará a los centros de ideario religioso bajo el pretexto de que discriminan por razón de la religión, luego … Así hasta que solo quede UNA escuela totalmente estatalizada y de pensamiento único.

Por otra parte, la desaparición de los conciertos en estos centros educativos puede suponer la pérdida de cientos de puestos de trabajo y el empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo de miles de personas.

FSIE pide y anima a los grupos parlamentarios a no apoyar esta Ley o cualquier modificación en la LOE que suponga un ataque a la libertad de enseñanza.

Jesús Pueyo Val
Secretario General de FSIE

miércoles, 1 de junio de 2011

CEOE responde a Pajín y defiende los colegios de educación diferenciada

Buena respuesta de la CEOE a la iniciativa de la ministra Pajín. Hay seguir defendiendo la libertad de enseñanza. 

   Los empresarios claman contra la ministra de Sanidad y Política Social, Leire Pajín, por prohibir las ayudas a colegios que separan a los estudiantes por sexo. Y es que la patronal no está ni de lejos conforme con el anteproyecto de Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación, aprobado el pasado viernes por el Ejecutivo. Según las alegaciones remitidas al Consejo de Estado, a las que ha tenido acceso El Confidencial, CEOE acusa al Ejecutivo de quebrantar la libertad de empresa al apostar por que se queden sin subvenciones los centros que sólo admiten niños o niñas.
   “Además de atentar contra un derecho consolidado en nuestro ordenamiento jurídico, como es el de la libertad de empresa, con esta disposición se pretende extinguir modelos educativos legítimos”, subraya la patronal. Y es que el anteproyecto que llega ahora al Congreso establece que los centros educativos que excluyan a grupos o personas por “alguna de las causas establecidas en esta ley, no podrán acogerse a cualquier forma de financiación pública”. Una medida que complica la viabilidad de las casi 70 escuelas que actualmente agrupan a los alumnos en función de su sexo y reciben fondos de las comunidades autónomas.
   Según expone la organización presidida por Juan Rosell, la decisión carece de fundamentos pedagógicos, “pues la educación diferenciada es un modelo educativo que no supone discriminación, no pretende separar al alumnado, ni discriminar a un sexo determinado”. De hecho, estima que la medida “pretende superar” la Ley Orgánica de Educación e incluso podría ir en contra de la Carta Magna. “Tal y como se redacta, podría entenderse vulnerado el artículo 27 de la Constitución, en sus apartados 3 y 6”, remata. El primero de esos puntos contempla el derecho de los padres “para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. El segundo, la libertad de creación de centros docentes.
   Pajín rechazó ese planteamiento y defendió la medida tras el último cónclave de ministros. “No se trata de desaparecer, sino de no financiar este tipo de colegios”, puntualizó, recordando que el Consejo de Estado avala la tesis del Ejecutivo. Hábilmente, CEOE hace pasiva la oración. “Se determina que en ningún caso podrán acogerse a financiación pública los centros educativos que excluyan del ingreso en los mismos a grupos o personas por razón de algunas de las causas establecidas en esta Ley. ¿Se entiende con ello que con este apartado se legitima a los centros que excluyen del ingreso en los mismos a grupos de personas por alguna de las razones establecidas en la Ley?”, se cuestiona.
Un despilfarro de fondos públicos
   No es la única crítica de los empresarios. También acusan a Pajín de derrochar fondos públicos al crear un nuevo organismo de supervisión con la misión de velar por el cumplimiento de la ley. “La actual coyuntura económica, que requiere hacer los máximos esfuerzos de contención y ahorro en los presupuestos y recursos públicos, lleva a cuestionar la necesidad de crear la Autoridad para la Igualdad de Trato y la No Discriminación”, expone la patronal, para la que “deberían hacerse valer los mecanismos actuales” para garantizar esos derechos. Su financiación estará a cargo de los Presupuestos Generales del Estado, aunque también se contempla la posibilidad de que reciba subvenciones y otras aportaciones que se concedan en su favor.
   Tampoco entiende bien la organización empresarial que dicha Autoridad sea nombrada por el Gobierno mediante Real Decreto y por un período de seis años. No en vano la designación de su cabeza visible en los próximos meses podría ser un regalo envenado para el próximo Ejecutivo. Según explica la Confederación, “con el objetivo de asegurar la máxima eficiencia en el desarrollo de sus funciones, consideramos que el titular de dicha Autoridad debería ser una persona de consenso, por lo que su nombramiento debería recaer en el Congreso de los Diputados, en lugar de en el Gobierno”. El anteproyecto de ley estipula que este nuevo organismo podrá investigar, de oficio o a instancia de terceros, posibles casos de discriminación.
   Los empresarios también se quejan del papel que el anteproyecto de ley concede a los sindicatos, que deben también vigilar que no hay discriminación en las compañías. La norma establece que “la representación legal de los trabajadores velará por la promoción del derecho a la igualdad de trato (…) en la empresa”. CEOE teme que la encomienda pueda ser un quebradero de cabeza adicional para los empresarios en caso de conflictividad laboral. Para la patronal, esta concesión debe suprimirse, ya que “no puede otorgarse a los representantes de los trabajadores una labor de vigilancia (…) que el artículo 12.3 encomienda a la Inspección de Trabajo”.

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