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domingo, 13 de agosto de 2017

Dormición y Asunción de la Virgen

Los últimos años de María sobre la tierra —los que transcurrieron desde Pentecostés a la Asunción—, han permanecido envueltos en una neblina tan espesa que casi no es posible entreverlos con la mirada, y mucho menos penetrarlos. La Escritura calla, y la Tradición nos hace llegar solamente ecos lejanos e inciertos. Su existencia transcurrió callada y laboriosa: como fuente escondida que da aroma a las flores y frescura a los frutos. Hortus conclusus, fons signatus Ct 4, 12), le llama la liturgia con palabras de la Sagrada Escritura: huerto cerrado, fuente sellada. Y también: manantial de aguas vivas, arroyos que bajan del Líbano Ibid ., 15). Como cuando estaba junto a Jesús, pasó inadvertida, velando por la Iglesia en sus comienzos.
Es cosa clara que vivió, sin duda alguna, junto a San Juan, pues había sido confiada a sus cuidados filiales. Y San Juan, en los años que siguieron a Pentecostés, moró habitualmente en Jerusalén; allí lo hallamos constantemente al lado de San Pedro. En la época del viaje de San Pablo, en vísperas del Concilio de Jerusalén, hacia el año 50 (cfr. Hch , 15, 1-34), el discípulo amado figura entre las columnas de la Iglesia Gal 2, 9). Si María estaba aún a su lado, debería rondar los 70 años, como afirman algunas tradiciones: la edad en que la Sagrada Escritura cifra la madurez de la vida humana (cfr. Sal 89, 10).
Pero el puesto de María estaba en el Cielo, donde su Hijo la esperaba. Y así, un día que permanece desconocido para nosotros, Jesús se la llevó consigo a la gloria celestial. Al declarar el dogma de la Asunción de María, en 1950, el Papa Pío XII no quiso dirimir si la Virgen murió y resucitó enseguida, o si marchó directamente al cielo sin pasar por el trance de la muerte. Hoy día, como en los primeros siglos de la Iglesia, la mayor parte de los teólogos piensan que también Ella murió, pero —al igual que Cristo— su muerte no fue un tributo al pecado —¡era la Inmaculada!—, sino para asemejarse más completamente a Jesús. Y así, desde el siglo VI, comenzó a celebrarse en Oriente la fiesta de la Dormición de la Virgen: un modo de expresar que se trató de un tránsito más parecido al sueño que a la muerte. Dejó esta tierra —como afirman algunos santos— en un transporte de amor.
LOS APÓSTOLES —EXCEPTO SANTIAGO EL MAYOR, YA MÁRTIR, Y TOMÁS, QUE SE HALLABA EN LA INDIA— SE CONGREGARON EN JERUSALÉN PARA ACOMPAÑARLA EN SUS ÚLTIMOS MOMENTOS. Y UNA TARDE SERENA Y BLANCA CERRARON SUS OJOS Y DEPOSITARON SU CUERPO EN UN SEPULCRO.
Los escritos de los Padres y escritores sagrados, sobre todo a partir de los siglos IV y V, refieren detalles sobre la Dormición y la Asunción de la Virgen basados en algunos relatos que se remontan al siglo II. Según estas tradiciones, cuando María estaba a punto de abandonar este mundo, todos los Apóstoles —excepto Santiago el Mayor, que había sufrido martirio, y Tomás, que se hallaba en la India— se congregaron en Jerusalén para acompañarla en sus últimos momentos. Y una tarde serena y blanca cerraron sus ojos y depositaron su cuerpo en un sepulcro. A los pocos días, cuando Tomás, llegado con retraso, insistió en ver el cuerpo de la Virgen, encontraron la tumba vacía, mientras se escuchaban cantos celestiales.
Al margen de los elementos de verdad contenidos en estas narraciones, lo que es absolutamente cierto es que la Virgen María, por un privilegio especial de Dios Omnipotente, no experimentó la corrupción: su cuerpo, glorificado por la Santísima Trinidad, fue unido al alma, y María fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús, para glorificar a Dios e interceder por nosotros. Así lo definió el Papa Pío XII como dogma de fe.
A pesar del silencio de la Escritura, un pasaje del Apocalipsis deja entrever ese final glorioso de Nuestra Señora. Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna a sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas Ap 12, 1). El Magisterio ve en esta escena, no sólo una descripción del triunfo final de la Iglesia, sino también una afirmación de la victoria de María (tipo y figura de la Iglesia) sobre la muerte. Parece como si el discípulo que había cuidado de la Virgen hasta su marcha al cielo, hubiera querido dejar constancia —de una manera delicada y silenciosa— de este hecho histórico y salvífico que el pueblo cristiano, inspirado por el Espíritu Santo, reconoció y veneró desde los primeros siglos.
Y nosotros, impulsados por la liturgia en la Misa de la vigilia de esta fiesta, aclamamos a Nuestra Señora con estas palabras: gloriosa dicta sunt de te, Maria, quæ hodie exaltata es super choros angelorum : bienaventurada eres, María, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.
J.A. Loarte
* Publicado originalmente el 14 de agosto de 2011.

lunes, 7 de agosto de 2017

ARTURO PÉREZ REVERTE, CON SU ESTILO

Aunque en las formas no estoy de acuerdo con el autor, y en algunas cosas de fondo tampoco, para otras muchas es de los pocos que se atreven en España a hablar de lo que sucede. Quizá, sin embargo, la palabra “indecencia” no es la más adecuada para las cosas que denuncia , sino “injusticia”.

 VUELVE A METER EL DEDO EN LA LLAGA !!

¡¡¡ I N D E C E N T E S !!!

Me gustaría transmitirle al Gobierno pasado, al actual y al que pueda venir lo siguiente:

TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos.

PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.

ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignando a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos de asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.

HAGAN que todos los corruptos y los de sus partidos también, devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.

INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35/40 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con 7 y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del I.R.P.F.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados).

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).

INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que NO se lo bajen.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.

Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno “derecho de pernada” mientras no se cambien las leyes que lo regula.

¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já,Já,Já.

Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con “cara y ojos” para acabar con estos privilegios, y con otros.

¡¡¡ Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos !!! ¡¡¡ REENVÍALO !!!

ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, ESTÁ EN JUEGO NUESTRO FUTURO Y EL DE NUESTROS HIJOS.

Firmado:
*Arturo Pérez Reverte

sábado, 5 de agosto de 2017

Juan Carlos Izpisúa: "Pienso que hay algo divino. La ciencia no explica todo"



¿VOY A HACERME VIEJA?
Como todos.
Pero usted ha rejuvenecido a unos ratones en su laboratorio.
El mayor riesgo de cualquier enfermedad es envejecer. Mas que curar una enfermedad quizás sea mas efectivo entender qué es el envejecimiento y cómo podemos retrasarlo para que la enfermedad tarde más en aparecer. Pero todos nos haremos viejos y moriremos.
Tenía esperanzas de...
A la evolución no le importan nuestras esperanzas. Para ella una vez pasada nuestra edad reproductiva somos dispensables. Las únicas células inmortales son el espermatozoide y el óvulo. Ellas transmitirán sus esperanzas, y muchas cosas mas, a sus hijos, pero el resto de nuestras células son mortales.
¿Una persona de 80 años podrá parecer que tiene 40?
En ello estamos, tratando de enlentecer el tiempo dentro de una célula, pero creo que la célula no nos hace mucho caso, ella va a su ritmo y el tiempo se nos escapa entre las manos.
Pues me acabo de gastar un dineral en una crema carísima.
La industria de los cosméticos mueve billones de euros al año y que yo sepa no ha podido demostrar que son capaces de rejuvenecer una célula.
Pero hay quien piensa -Aubrey de Grey, entre ellos- que podemos estar cerca. Piense cómo evoluciona la tecnología y que hace 50 años, todo lo que tiene este teléfono ocupaba una habitación. Quizás estemos empezando a abrir la puerta a la eterna juventud...
Puede que el experimento en el que hemos conseguido revertir el envejecimiento conceptualmente fuera una de esas puertas, pero me temo que no será tan fácil ni tan pronto como algunas personas proclaman. A la evolución le ha costado miles millones de años llegar hasta aquí, y créame, la evolución es más lista que la especie humana y sabe lo que hace.
¿Pero me podré echar un novio jovencito a los 80 y no parecer...?
Seguro. Pero más que la apariencia lo importante sería que sus células funcionaran como cuando eran jóvenes.
Las conclusiones de la última investigación que ha publicado también parecen revolucionarias.
Tratamos de corregir mutaciones que causan enfermedades, pero en lugar de hacerlo en el estadio embrionario unicelular, sería mucho más práctico y relevante realizarlo cuando la enfermedad ya está presente, durante el embarazo o después de nacer. Estamos en un momento de la historia humana delicado. La sociedad en su conjunto, y nunca el científico, debe decidir si este conocimiento se debe trasladar a la clínica, ya que ello afectará a nuestra descendencia, y hay que pensar mucho y con sensatez.
Pero acabar con una enfermedad solo tiene ventajas.
En principio así parece. Pero recuerde que ese cambio, si lo hacemos en las células inmortales, será permanente, y ello es alterar la evolución. Y como un investigador excepcional dijo, nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución. Estoy totalmente en contra de cualquier aplicación clínica de tecnologías de edición génica distinta de aquellas destinadas al tratamiento o prevención de la enfermedad humana.
O sea que para hacernos más altos y guapos, no.
Obviamente. Por ello es muy importante que la sociedad sea consciente y que establezca las regulaciones pertinentes. Un buen ejemplo ha sido el estudio de la energía atómica, que ha revolucionado y mejorado nuestra vida, pero que utilizada sin regulación podría acabar con la vida en nuestro planeta.
¿Cómo es su vida?
Paso el día en el laboratorio. Puede parecer aburrido, pero para mí es muy intenso e interesante.
Algo hará para divertirse.
Mi diversión es estar junto a mis compañeros en el laboratorio que son excepcionales porque lo que quieren es cambiar y mejorar el mundo.
Su mujer estará harta.
Es que ella también está en el laboratorio.
Pero ¿qué ha visto usted en el microscopio que le ha impresionado tanto?
Cómo a partir del embrión unicelular se generan miles de millones de células y cómo se convierten con una precisión exquisita en un ser humano.
¿Y hay algo de divino en eso?
Sí, así lo pienso. Es difícil explicar todo desde el punto de vista de la ciencia. Al menos, yo no puedo hacerlo.
Pero usted intenta llegar a ese momento digamos divino.
Sabemos muy poco. Saber más nos ayudaría a hacer que una célula que ha dejado de funcionar vuelva a hacerlo de nuevo y quizás ello pueda ayudar a tratar mejor la enfermedad.
¿No le da miedo que sus descubrimientos sean solo accesibles a la gente con dinero?
Sí, pero seamos optimistas. La investigación podría favorecer una sociedad más igualitaria. Por ejemplo, la viruela era una enfermedad prevalente entre las clases sociales más desfavorecidas y casi ausente entre las clases más pudientes. El descubrimiento de la vacuna ha eliminado la inequidad social de una enfermedad que mató a millones de personas y ha cambiado el curso de la historia.
Me ofrezco voluntaria para cuando quiera experimentar revertir el envejecimiento en humanos.
En cuanto lo sepamos hacer yo me apunto también, pero antes se lo preguntamos a la evolución a ver qué piensa.

lunes, 24 de julio de 2017

Teología moral para pre-adolescentes (caso real)

Por Fernando Hurtado

Para que una acción sea buena ha de reunir tres condiciones:

1)   Que la acción considerada en sí misma sea buena. O sea nunca será bueno el aborto, la eutanasia, o asesinato de una persona que sufre o no sufre. Nunca será bueno robar (aunque se robe a una persona muy rica, y yo sea pobre).  Nunca será bueno mentir. Nunca será buena la pereza, la impureza, la envidia, la crítica (en sus dos versiones: murmuración -se dice la verdad-  y calumnia -se miente-), etc. 

    Las acciones malas, son malas,  porque destruyen o amenazan grandes bienes del hombre, al hombre mismo. La personalidad se desfigura al hacer el mal, porque se hace –libremente- mentirosa, ladrona, homicida, etc. La persona mala tiene una personalidad deforme.

2)   Que el fin de la acción sea bueno. Las dos al mismo tiempo: que la acción en sí misma sea buena, y el fin también bueno. P.ej: un fin bueno no justifica realizar una acción mala. Es el famoso adagio” el fin no justifica los medios”, o “no se puede hacer un mal para conseguir un bien”.

3)   Que las circunstancias que rodean la acción sean buenas o indiferentes. Puedo ahorrar dinero trabajando, que es algo bueno, para estudiar ingeniería
    en  Madrid; o puedo ahorrar dinero para irme a Afganistán y alistarme como  talibán.

 Parecen la misma acción (trabajar) pero son dos, y muy distintas. 

a)    ahorrar dinero para ser ingeniero (buena)
b)   ahorrar dinero para ser talibán (mala)

El aborto es “un derecho de la mujer”, según las leyes españolas y de muchos otros países. Se suele decir que una mujer puede abortar si hay peligro para su salud, física o psicológica, si el niño ha sido concebido por una violación, o si va a nacer con taras físicas.

Abortar se llama ahora “interrumpir el embarazo”; cuidado no se te escape decir que es matar, o interrupción de la vida, o de la vida humana, porque te metes en un lío con los “kagebés” actuales. Pero... seamos valientes...

El aborto es matar a un hijo (aunque sea muy pequeño) en el seno materno.

Pero los padres, tenían serias dificultades económicas (o el bebé tenía el síndrome de Dawn, o tenía una dificultad respiratoria, o ella tenía 16 años)

La acción que nos sale es: mató a su hijo porque tenía serias dificultades económicas (o porque tenía el síndrome de Dawn, o tenía una dificultad respiratoria, o ella tenía 16 años).

Lo que sucedió en la clase  que impartía.

El aborto es matar al hijo ¿sí o no?  (Todos de acuerdo: sí)

Matar al hijo es malo. (Toda la clase, espontáneamente, está de acuerdo con que matar al hijo es malo.)

¿Puede ser bueno matar al hijo porque tenían graves dificultades económicas o porque iba a nacer enfermo? (Toda la clase grita: ¡¡¡no puede ser bueno!!!).

¿Y si la madre lo decide libremente? (¡¡¡Noooooo…!!!)

Es decir, la finalidad nunca hace buena una acción mala. Nunca he visto tanta unanimidad.


sábado, 22 de julio de 2017

Originalidad e identidad personal (Claves antropológicas frente a la masificación)

Este libro de Javier Barraca Mairal tiene que hacer frente a dos direcciones distintas que se dan teóricamente, y hoy con un nuevo desarrollo, en la antropología filosófica y en la sociología. Dónde poner el acento: si en lo individual o en lo comunitario. Por el título, parece que en lo primero, y lo confirma una cita de Oscar Wilde: “Sé tú mismo. Los demás papeles ya los desempeñan otros”.
Pero a la vez, el autor conoce bien la filosofía de Lévinas, para quien, como resume, “la clave de la identidad personal se encuentra paradójicamente en la alteridad”. Y añade: “Mi ser se engendra en su raíz desde lo otro que yo”. Esto puede ser verdad en el sentido biológico, pero no en el de la pretendida originalidad. Solo el yo es constructor del yo, aunque siempre en un conjunto de relaciones con los demás. Hay gran acuerdo en que el ser humano es un “ser con”, pero para el “con” primero hay que ser.
Si se quiere afirmar la identidad y la originalidad no hay más remedio que estar precavidos contra los intentos, siempre presentes, de anular el yo en presentaciones supuestamente comunitarias pero que no respetan lo propio de cada individuo. Y este libro trata también de eso, aunque quizá no con la suficiente extensión.
Barraca se apoya en los escritos de varios autores personalistas, pero la mayor presencia es la de su admirado profesor Alfonso López Quintás.
Se trata de un libro breve, con abundantes ejemplos tomados de la poesía, y especialmente del cine, lo que hace que la lectura sea muy amena.

Jane Austen, la escritora que supo descubrir las verdades del corazón

Se cumplen hoy 200 años de la muerte de Jane Austen, una de las escritoras británicas más populares, que abordó con gran perspicacia las relaciones humanas y supo descubrir las verdades del corazón. Una de sus obras, Persuasión, está considerada entre las cinco principales novelas del Reino Unido.
Ese relato de madurez, que habla del reencuentro después de siete años de dos jóvenes enamorados –Anne Elliot y el capitán Frederick Wentworth– no es la única obra de Austen que ha sido llevada al cine. También las demás continúan siendo una fuente inspiración para el séptimo arte.
Aunque no sea el criterio último de validez universal, las numerosísimas adaptaciones cinematográficas de la obra de Austen son indicio de que su obra no pasa de moda.
Ya en vida, y a pesar de que murió a los 41 años, Austen logró hacerse un hueco entre los famosos, y aunque al comienzo no firmaba sus novelas –utilizaba el presudónimo “Una señorita”–, acabó siendo apreciada en la Corte inglesa y alabada por el mismo Walter Scott.

Temas perennes

Los temas de Austen son perennes, y quizás resultan de particular actualidad hoy, ya que hablan de unas relaciones simbióticas entre los sexos, donde el hombre y la mujer trabajan juntos, se perfeccionan el uno al lado del otro, aunque sin caer en la ingenuidad de las novelas rosas, donde los problemas se obvian. En Austen, esa complementariedad de los sexos hace que acabe aflorando lo mejor de cada uno.
Un ejemplo sería el inolvidable relato de Fitzwillian Darcy y Elizabeth Bennet en Orgullo y prejucio, en el que ambos caracteres, a base de fricciones personales contadas con ingenio, van puliendo sus aristas hasta convertirse en personas “perfectly amiable”, como dirá Elizabeth al final sobre el orgulloso Darcy, al que se ha pasado la mitad de la novela denostando.
En el caso de Emma, la joven Emma Woodhouse solo piensa en promover matrimonios, aunque cometiendo errores ingenuos, y siempre cegada por su criterio. Y ese criterio equivocado va siendo enderezado con el trabajo paciente de George Knightley, otro noble rural que realmente la quiere y le abre los ojos sobre sus errores, a veces de manera muy dolorosa.

Paisajes de Hampshire

Austen nació en 1775 en el seno una familia de la baja nobleza rural en el pequeño pueblo de Steventon, condado de Hamphire, unos 89 kilómetros al sudeste de Londres. Es la séptima de ocho hermanos, seis de los cuales son varones, aunque su vida estará especialmente ligada a la de su hermana Cassandra, con la que vivirá hasta su muerte, en 1817.
Este entorno geográfico en Hampshire será el marco de sus obras, donde el elegante balneario de Bath o las ciudades costeras de Southampton, Bornemouth o Brighton salen una y otra vez a relucir en obras como Orgullo y prejucioMansfield Park o La abadía de Northanger.
Una importante biógrafa de Austen, Claire Tomalin, explica que el gusto por la literatura es mérito de su padre, el pastor anglicano George Austen, que hacía que sus hijos leyeran a Shakespeare en los ratos de tertulia en casa. Gracias a estas aficiones, la joven empieza a desarrollar su talento literio y, de muy joven, escribe su propia versión de la historia de Inglaterra, con tono cómico y provocador.
Austen nunca se casó, y tuvo supuestamente un idilio con un abogado escocés rabiosamente anticatólico, aunque aquello no prosperó. El verdadera alcance de este romance no esté muy claro. Lo cierto es que Austen se dedicó gran parte de su vida a servir a su familia, a los hijos de sus hermanos, a su madre enferma y a los demás. Llevada de su generosidad y espíritu cristiano, se dedicó a la beneficiencia en favor de los necesitados, y a afrontar su enfermedad con entereza.
En su lápida mortuoria, en la catedral de Winchester, se destaca su pureza de vida. Puede que sea un concepto lejano para muchos intelectuales de hoy, pero a los artífices de la tumba les pareció importante reseñarlo. Austen debió de cultivar hasta su muerte este estilo de vida. También ha trascendido su postura de confianza en Dios, al que en medio de su agonía pidió paciencia para soportar el sufrimiento.

Entre dos mundos

La BBC ha estrenado con motivo de bicentenario el documental Jane Austen: Behind Closed Doors, un recorrido detectivesco por los distintos inmuebles en lo que la escritora vivió y que influyeron en su creación. La autora del documental, Lucy Worsley, explica que Austen pasó gran parte de su vida “en este tipo de limbo, entre las riquezas y la pobreza gentil” y que “esta experiencia de vivir entre estos dos mundos informa en gran parte sus escritos”.
La estudiosa Paula Byrne, una intelectual católica que se dedica a la terapia contra el estrés a base de la literatura, ha publicado The Genius of Jane Austen: Her Love of Theatre and Why She Is a Hit in Hollywood (“El genio de Jane Austen: Su amor al teatro y por qué es un éxito en Hollywood”). Byrne ofrece ahí una mirada distinta de Austen, como amante de la farsa, lo cómico, el teatro y la juventud. Y también explora la razón de que sus novelas hayan dado lugar a tan excelentes películas.
En esta efemérides, la BBC ha tratado también sobre el mundo religioso de la escritora, algo que la biógrafa Tomalin no abordó en su importante semblanza. Llama la atención que Austen mantuvo una trato cercano con su cuñada Eliza de Feuillide, que abrazó el catolicismo al casarse en primeras nupcias con un francés. La escritora fue la única de la familia que acudió al funeral católico de Eliza.
Llama también la atención que en su historia de Inglaterra, Austen refleja a Enrique VIII y Isabel I, promotores de la reforma anglicana, con trazos que no los hace nada admirables, sino más bien todo lo contrario. ¿Se estaba refiriendo a la fractura social y religiosa que causaron estos monarcas Tudor? ¿Cómo podía permitirse eso la hija de una pastor anglicano?
Si Austen no tenía una escultura de tamaño natural hasta ahora, el condado de Hampshire instalará una en Basingstoke, a solo 20 kilómetros de su pueblo natal, y 30 kilómetros de donde yace enterrada.

Dormición y Asunción de la Virgen

Los últimos años de María sobre la tierra —los que transcurrieron desde Pentecostés a la Asunción—, han permanecido envueltos en una neblin...